martes, 20 de diciembre de 2011

ANSERMA Y LA REJA EN EL AIRE

Alfredo Cardona Tobón.

                          Anserma- población del occidente caldense

Las campanas empezaron a sonar cuando la cerrazón de la noche aún cubría las calles de Anserma; los repiques despertaron a todos los parroquianos y  viejos y jóvenes, sin distinción de sexo,  dejaron el lecho en la fría madrugada y se acercaron al templo de Santa Bárbara.

En medio de oraciones y cantos un río humano inició la procesión por la calle principal  con un raudal de antorchas semejante a una culebra de fuego, que fue palideciendo a medida que el sol anémico de los tiempos de lluvia se ponía de poncho la neblina  y empujaba en estampida a las  sombras agazapadas en zarzos y balcones.

A mediados del siglo XX la población de Anserma, Caldas, vivió tres años de fervor religioso tras una época violenta. En ese paréntesis de paz los habitantes quisieron olvidarse de los ataques alevosos a sus hermanos liberales y pretendieron borrar el remoqute de Malpaso, como llamaban a su población los vecinos del municipio de Quinchía, que por obligación tenían que pasar por Anserma cuando se dirigían a Pereira o Manizales.

En ese tiempo  numerosos  " pájaros ", o asesinos del partido de gobierno  oyeron la voz de su pastor católico y se convirtieron en monaguillos del cura en tanto que los empresarios del desorden frenaron sus campañas sanguinarias y se acercaron al  altar para oír la voz de Jesucristo..

TIEMPOS ACIAGOS

En ese entonces, el  grupo político liderado por Gilberto Alzate Avendaño hizo invivible al departamento de Caldas,  mientras en las demás secciones colombianas, otros  políticos extendían igualmente el imperio del crimen para apabullar al liberalismo y alejarlo de las urnas..

En  un tardío  intento para mover las conciencias, la Iglesia Católica trajo desde Portugal una  imagen de la Virgen de Fátima,  que recorrió los caminos polvorientos de Colombia  con un mensaje de paz  Los mismos que habían anatemizado al liberalismo y habían descargado su fanatismo contra los hermanos de una misma Patria, querían llevar un mensaje de paz, después de una orgía de sangre.
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 !Milagro ! -¡Milagro !-  exclamaban los feligreses al contemplar las palomas, que inexplicablemente permanecían al lado de la imagen de la Virgen María; era un hecho singular, destacado por “ El Pais” de Cali en primera página, en tanto pasaba por alto el ataque  cruento y  sin piedad perpetrado   el día anterior contra la inerme población de Ceilán en el Valle del Cauca
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En Anserma la visita de la Virgen de Fátima se complementó  con una misión apostólica; el padre Zuluaga reunió en una finca de la vereda de Tabuyo  a médicos y zapateros, a comerciantes y agricultores, a líderes políticos y comunales; los cursillistas repasaron la Biblia y desempolvaron rezos y canciones religiosas para acercarse al altar con  catolicismo remozado.

Por la noche  los cursillistas tomados de la mano se acercaban a una hoguera hasta sentir el fragor de las llamas, entonces retrocedían y volvían a avanzar  imaginando el calor del averno que habría de envolver sus almas si no enderezaban sus vidas.

En Anserma la actividad misionera  cubrió  todas las esferas: se contaba con periódico y con casa de reuniones; aparecieron pasteles y empanadas cursillistas para financiar la campaña....  y el pueblo se identificó tanto con su cura que en una de las tantas procesiones, decenas de fieles vistieron piadosamente algunos ornamentos sacerdotales .

A falta de  ateos y de indígenas  para cristianar los cursillistas fijaron sus ojos en un sirio-libanés, de religión musulmana, dedicado  a vender chucherías por las calles ansermeñas. Con ahínco y buenas propuestas  Ramón Guevara acercó al infiel hasta  la pila bautismal, donde Sharif Mohamed Shear cambió su nombre árabe   por otro del santoral y entró a la fe católica con un  variado surtido de telas y cacharros, como regalo en ese día memorable para la salvación de su alma.

PURA UNCIÓN y BACANERÍA PURA
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" De colores se visten los campos en la primavera..." cantaban los fieles en sus marchas matutinas. " Oh Buen Jesús yo creo firmemente que por mi bien  estás en el altar.." contestaban las Hijas de María.....

Los sacerdotes estaban felices  pues tenían al pueblo  en sus manos,  en tanto que  cantineros y  prostitutas rumiaban su tristeza al  borde del colapso económico.

La muchachada piernipeluda  rodeada por  maitines y rosarios ya no resistía una salve más; estaba saturada de letanías. Y como  ocurre con las dictaduras y las imposiciones extremistas, surgió la protesta y la revolución, encarnada esta vez, por un grupo burlón, irreverente, sin ánimo político y  muchas pretensiones poéticas que empezó a romper el hechizo del padre Zuluaga.

      José Clareth Bonilla- Uno de los gestores de la Reja en el Aire

Los jóvenes  rebeldes empezaron a escandalizar a la pacata, violenta y goda población de Anserma, uno de ellos cometió el sacrilegio de entrar  al templo de Santa Bárbara con un  estandarte de vástago  de plátano; otros, en el colmo de la osadía, organizaron  reuniones culturales en la vedada zona de tolerancia, donde las mujeres de la vida   comenzaron a sacudir  las telarañas que  empezaban a enredarse entre sus  piernas.

Ese grupo iconoclasta  fue  vivero de grandes valores ansermeños , fue la generación de William Ramírez, de Augusto León Restrepo, Jaime Ramírez Rojas, Darío Usma, José Clareth Bonilla, Edgardo Escobar Guillermo Navarro, Augusto Marín, Jorge Iván Ramírez, Gustavo Loaiza,  Guillermo Navarro, Herman Lema, Jhon Cañaveral, Edgardo Escobar. .
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Fue un tiempo de poesía y bohemia, cuyo recuerdo no se ha borrado en la mente de los setentones .:   “Amigo mío- escribió William Ramírez a Augusto León Restrepo- tengo frente a mí tus páginas de poemas y es como si te tuviera a ti en aquellos días, bellos y terribles, en los cuales la vida podía ser jugada por la emoción de un verso, de una  tentación tenebrosa, de un decir : ! Qué carajo ! ..si podemos morir mañana.."

La generación de  “La Reja en el Aire” fue obra indirecta del padre Zuluaga  que al tratar de convertir unos asesinos ,impulsó a los muchachos que nada tenían que ver con los “ pájaros” ni  la godarria, a  renegar del fanatismo político y religioso de sus padres.
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Han pasado varias décadas. Ya se han borrado las  huellas de los  Salazares y otros próceres ansermeños, de rancia cuna y plata en el bolsillo, pero sigue viva la memoria de esos muchachos imberbes, sin un peso, iconoclastas y atrevidos que marcaron un hito en la vida intelectual de Caldas.

Esa generación de “ La Reja en el Aire” se burló de la doble moral de los ancestros y  abrió horizontes nuevos en el panorama cultural del departaamento, esa generación  provinciana, de trabajo y de versos, de bohemia y de estudio, mostró a los ansermeños  que hay otros caminos distintos al plomo y a los rezos para vivir en paz y dejar vivir a los semejantes, no importa las dferencias ni el credo religioso o político.

domingo, 18 de diciembre de 2011

LA VIRGEN DE TUTAZÁ

Alfredo Cardona Tobón*

A  50  minutos de Duitama, en un contrafuerte cordillerano, está la pequeña población de Tutazá con tierra fértil  que produce papa, cebada  y pastos para su selecto hato  lechero.
Pueblan a Tutazá boyacenses recios, de ruana de lana, sombrero de fieltro  y botas pantaneras. Es una tierra amable donde el  tiempo no tiene prisa y la muerte no se agazapa en los caminos; allí el  pasado convive con  el futuro: la zona rural parece enmarcada en el siglo diecinueve y en el casco urbano vemos oficinas y colegios con modernas tecnologías al alcance de sus seis mil habitantes.
Así como Pereira tiene al Bolívar Desnudo y Manizales el Bolívar Cóndor, Tutazá honra la memoria del Libertador con  un Bolívar de hinojos ante la imagen de la Virgen Santísima. Es un Bolívar piadoso en contraste con el mujeriego, el materialista y el profano que leía autores franceses mientras asistía a misa en Bucaramanga
A la entrada del templo colonial , enmarcado  en un parque lleno de flores, está  Bolívar de rodillas; es el guerrero que implora el favor divino y agradece a la Virgen de  la aldea de  los tiestecitos, que  invocó cuando en la batalla del Pantano de Vargas  todo parecía perdido .
 LA VIRGEN DE LA LIBERTAD
El primer domingo de febrero y el último domingo de octubre de cada año,  los vecinos de la pequeña población boyacense realizan multitudinarias romerías en honor de la Virgen del Rosario de Tutazá  Las familias,  los vecinos y amigos  se reúnen en esas fechas   y parten desde lejanas veredas o de pueblos cercanos a rendir homenaje a la Patrona

Los promeseros: marchan por los caminos, algunos  descalzos para cumplir  una penitencia, muchos en ornadas cabalgaduras  y otros en vehículos provenientes de todo Boyacá; no hay límites de edad ni condición social, se ven personas mayores y también niños con pendones de la Virgen y con flores que depositarán a los pies de la Señora.
Son días de fiesta donde se combina la religión con  lo profano; los oficios religiosos se entreveran con las ferias; truenan los voladores y se encienden los juegos pirotécnicos; los comerciantes hacen su agosto y en los toldos multicolores se ofrecen amasijos, mantecadas, mogollas, génovas, mojicones y suculentas terneras  salpicadas con  “agria”, o buenos vasos de chicha.
Hace muchos años, tal vez desde el siglo XVIII,  surgió en Tutazá la cofradía de Los Priostos, formada por prestantes y acomodadas familias del municipio, su  misión era propagar la devoción a la Virgen Libertadora y  recabar los fondos para celebrar con la mayor pompa la misa mayor y manifestar el cariño a la Patrona mediante apoteósicas procesiones.
Han pasado los siglos y la  cofradía  de Los Priostos continúa,  pues al fallecer  alguno de los miembros de inmediato se remplaza por un pariente o por un amigo,  y como sucede con los cargueros de los pasos en la Semana Santa de Popayán es un honor ser un Priosto en Tutazá..
LA AYUDA DIVINA
Cuenta la historia que después de las escaramuzas en Bonsa y Gámeza los patriotas llegaron a Tutazá en busca  de víveres y combatientes. Uno y otros encontraron en la generosa población. Simón Bolívar recorrió las calles del poblado, que seguramente eran las mismas que uno recorre en la actualidad, y quedó asombrado con la cantidad de ollas, cazuelas, tazas, chorotes, tinajas y demás tiestos de barro cocido que producían los artesanos del caserío.
Bolívar cruzó la plaza y se dirigió al templo construido por los misioneros agustinos en el siglo dieciocho, se acercó al altar y se arrodilló ante  una imagen quiteña de la Virgen María, vestida con una amplia manta lujosamente adornada, una media luna a sus pies, en la mano derecha un rosario y en la izquierda el Niño Jesús.  Bolívar oró en silencio durante un largo rato; se levantó con reverencia y  se dirigió  al campamento a ultimar las estrategias para cortar el avance de Barreiro y el ejército del Rey  hacia la capital del Virreinato.
Una semana después, las tropas desharrapadas y mal armadas de Bolívar chocaron con un enemigo superior en la Batalla del Pantano de Vargas; el combate fue reñido y sangriento, flaqueó la Legión Británica y la infantería  patriota y todo parecía perdido para las armas de la Republica.-
 “Viva España- ¡Ni mi Dios me quita la victoria¡” – exclamó el soberbio jefe realista  al desplegar la caballería por el cerro del Cangrejo. Bolívar observaba con angustia el desarrollo de la acción - “¡Se nos vino la caballería… se perdió la batalla!  dijo el Libertador al ver el avance de los escuadrones realistas que semejaban  una culebra erizada de lanzas-
-“¿Como se va a perder mi general si mis llaneros y yo no hemos peleado?- Déjenos hacer una entrada mi general”
Bolívar con más escepticismo que confianza replicó al coronel Rondón: “¡Haga lo que pueda. Salve usted la Patria.¡
Y Rondón con 14 lanceros se lanzó como una tromba de muerte desconcertando al enemigo. Un toque de corneta ordenó la carga de la infantería patriota mientras Bolívar invocaba la ayuda de “ la Virgen de allá… donde hacen los tiestecitos”
La derrota se convirtió en una gloriosa victoria; Rondón  y sus lanceros pasaron a la inmortalidad y se abrieron las puertas de la libertad a medio  continente americano. Desde entonces la Virgen de Tutazá se convirtió en la Virgen de la Libertad y su nombre quedó en las memorias del general Simón Bolívar.
En la actualidad, además de la imagen quiteña y el Bolívar de hinojos  hay una pintura de la Virgen  al lado izquierdo de la nave central de la iglesia . La Virgen y Pio Morantes son los héroes de Tutazá, la Libertadora porque ayudó a Bolívar y Morantes porque ofrendó su vida en  el combate de Boyacá en defensa de una  Patria que no merecen los asesinos,de todos los colores, que siguen llenando de luto la tierra colombiana.