miércoles, 25 de enero de 2012

LA GRIPE EN NUESTRA HISTORIA

Alfredo Cardona Tobón*
    La gripe fue una de las causas de la despoblación indígena en América

Los españoles trajeron la gripe, la viruela, la lepra; con los africanos vino la viruela, el paludismo, la anemia y varias enfermedades venéreas. Esas enfermedades combinadas, o solas, arrasaron a las comunidades indígenas, cuyos organismos carecían de defensas para contrarrestarlas, de tal manera que ciento treinta años después de la llegada de Colón, había desaparecido el 95% de la población nativa de América.

EMPIEZA LA DEVASTACIÓN

En el segundo viaje de Colón, el almirante recaló en la isla de La Gomera en las Canarias y allí embarcó ocho marranas preñadas con destino a las Antillas. Alguno de esos animales tenía el virus de la gripe, que trasmitió a las otras puercas y a la marinería.
Cuando el genovés desembarcó en La Isabela, llegó con fiebre alta, gran postración y dolor en todo el cuerpo, es decir, con los síntomas de una gripe virulenta.
Desde la llegada, el diez de diciembre de 1493, el almirante estuvo postrado. Apenas pudo levantarse dos meses después y continuar sus viajes por el Caribe. Mientras tanto el virus se extendió por toda la isla de La Española. Los cronistas coinciden en señalar las manifestaciones de la gripe porcina y el breve tiempo de incubación, que descartaba la malaria y la fiebre amarilla.
El mal fue mortal en Santo Domingo. Entre 1493 y 1518 las sucesivas epidemias extinguieron a las comunidades de tainos, sibuyos, boriques y caribes.  Por testimonios de Colón, de  Fray Bartolomé de las Casas y de Antonio Herrera, se puede afirmar que la mayor parte de ese desastre se debió a la gripe porcina llevada por los marranos de La Gomera.
Los indígenas presentaron alguna inmunidad a las bubas venéreas de los africanos y muchos se libraron de la viruela, pero su fragilidad fue enorme ante las infecciones respiratorias, en tal forma que Fray Bartolomé de las Casas, llegó a afirmar que el hálito, o respiración de los españoles, era fatal para los nativos.

LA GRIPE SE EXTIENDE POR LA COSTA FIRME

Según testimonios de los cronistas, en el año 1518, apenas sobrevivieron 15600 aborígenes de los cuatro millones de americanos que vivían en Santo Domingo a la llegada de los europeos,
Cuando la gripe llegó al continente la mortandad fue similar a la de las Antillas. De los sesenta mil quimbayas que se calcularon en 1539, un siglo más  tarde sólo quedaron 1629 individuos y la tragedia fue igual entre los irras y demás tribus de la banda izquierda del río Cauca.
Las epidemias de gripe y viruela  mermaron las poblaciones americanas y fueron la causa de enormes desplazamientos, pues los indígenas abandonaron los territorios ancestrales para huir de las  epidemias que los azotaban.
Sin drogas ni protocolos sanitarios, la gripe solamente respetó a las comunidades aisladas en lo más profundo de las selvas. Se llegó a creer que era un castigo divino a los pueblos que no habían abrazado el cristianismo y se tomó el bautismo como una posible cura de la enfermedad.

LAS EPIDEMIAS DE GRIPE

Hace 2400 años  el griego Hipócrates describió los síntomas de la enfermedad. En la antigüedad la gripe hizo estragos en Europa y en Asia y estacionalmente ha continuado causando miles de muertos en todo el mundo. Los registros llevados desde 1510 enumeran 32 pandemias de gripe, o sea extendidas por todo el mundo. Cinco de esas pandemias se han presentado en el siglo veinte y en el Siglo XXI , aparece la primera  que se ha ido extendiendo desde Méjico.

Luego de la hecatombe de los indios americanos, la gripe más letal fue la llamada “Gripe Española”, cuyos brotes aparecieron en Brest, Inglaterra, en Boston, USA, y en Freetown, África. Esta enfermedad se extendió rápidamente entre 1918 y 1919 con un saldo fatal de 25 millones de muertes en menos de seis meses.
En 1957 se presentó la gripe asiática, que tan duramente golpeó a Colombia, y en 1968 nos llegó la gripe de Hong Kong, que aunque menos mortíferas que la española, también provocaron millones de muertos en todo el mundo

TIPOS DE GRIPE

La gripe común, que se presenta estacionariamente, pertenece a la cepa A subtipo H3N2.
El virus A se encuentra en las aves y de allí pasa a los cerdos y a las personas. El tipo B sólo infecta a la especie humana y el tipo C, que es muy escaso, tiene efectos nimios que pasan inadvertidos.
La gripe asiática fue de tipo A, subtipo H2N2, la de Hong Kong, tipo A, subtipo H3N2 y la actual pandemia corresponde a una cepa A-H1N1.
La gripe común tiene mayor tasa de mortalidad entre niños y ancianos, la española atacó con preferencia a la población joven, como parece hacerlo la gripe porcina actual, pues dicen los entendidos que son cepas mutantes para las cuales los organismos aún no han desarrollado defensas.
Para la viruela, la lepra, el paludismo y hasta para el cólera, el ingenio humano ha encontrado manera de defenderse, pero con la gripe no ha podido. Quizás por mucho tiempo los métodos profilácticos e higiénicos y la prevención serán los medios para evitar los desastres apocalípticos del pasado.

.

domingo, 22 de enero de 2012

LUIS AURY Y LA REPÚBLICA DE SAN ANDRES Y PROVIDENCIA

Alfredo Cardona Tobón*


Luis Aury era  un francés de mediana estatura, tez morena  y cabello liso peinado por la mitad. Marinero y aventurero, Aury fue un hombre de alma bondadosa y  elevada inteligencia a quien jamás se le acusó de alguna atrocidad o de librar la guerra a muerte que enlodó a  españoles y americanos.
Este personaje extraordinario por su valor y su aporte a la Independencia no figura entre nuestros próceres; Bolívar y su camarilla hicieron a un lado a Luis Aury  por su oposición a la jefatura única del Libertador en la expedición de Los Cayos y  por haber solicitado el apoyo del general San Martín para liberar a Panamá del poder colonial.  Su memoria se ha borrado y desdibujado; lamentablemente pudo más el rencor de Simón Bolívar y la envidia de sus lugartenientes que los méritos de un patriota que dedicó su vida y su fortuna a la libertad de  América.
LA TRAYECTORIA MARINERA
Luis Aury nació en París en 1781 en el seno de una familia acomodada; su pasión fue el mar y por eso ingresó a la Armada francesa. Demócrata y revolucionario convencido, sufrió la mayor desilusión cuando Napoleón se coronó emperador; entonces Aury desertó en un puerto norteamericano y tras arduo trabajo reunió dinero para comprar un barco y luego una flotilla que operó en las costas caribeñas
 Aury se sumó a la revolución contra España;  Cartagena lo distinguió como jefe de su  pequeña armada y con el título de Comodoro, que él se dio, el francés recorrió las aguas desde la isla Margarita hasta el Golfo de Méjico convirtiéndose  en una  pesadilla para los barcos españoles y norteamericanos que comerciaban con los peninsulares..
En el bloqueo a Cartagena, Luis Aury burló las naves enemigas  y sacó del puerto a  centenares de patriotas que buscaron refugio en Jamaica o  se unieron en Haití a la expedición patriota organizada en Los Cayos por Simón Bolívar con el apoyo del presidente Petion.
EL CORSARIO REPUBLICANO

Aury se opuso a la jefatura única de Bolívar  a causa del absolutismo y la improvisación del caraqueño y razón tuvo  el veterano francés,  pues la expedición fracasó al perderse  el factor sorpresa por los devaneos de Bolívar con una de sus queridas.
Luis Aury se desligó de los venezolanos y bajo el pabellón mejicano atacó el puerto de Galveston  donde en el año de 1816  ejerce el gobierno como jefe civil y militar de la plaza; cuando Aury navegaba en el Caribe,  el corsario Jean Laffite se apoderó de Galveston y fortificó sus defensas Como era imposible recobrar el puerto, Luis Aury, bajo el mando del irlandés Mac Gregor, enfila su flota hacia la isla de Amelia;  allí establecen la República de la Florida y nombran al venezolano Pedro Gual como presidente..
Los norteamericanos tienen sus ojos puestos en La Florida y  no les conviene que los mejicanos, venezolanos o los granadinos tomen el control de la región. En diciembre de 1817  el presidente de USA James Monroe dice que los rebeldes de La Florida no pertenecen a ningún país, que son piratas dañinos y escandalosos a quienes hay que someter para evitar perjuicios..
Los corsarios, escasos en número y mal armados abandonan la Amelia, los gringos ocupan la isla. Pocos meses después  USA  compra a los españoles la península de La Florida por cinco millones de dólares y empieza su expansión a costa de Méjico
 Aury  continúa sus correrías por las Antillas; va de isla en isla, hasta que el 4 de julio de 1817 desembarca  en la isla de Santa Catalina donde establece un gobierno con pabellón mejicano  y convierte al archipiélago de San Andrés y Providencia en un bastión inexpugnable.
LUIS AURY EN SAN ANDRES Y PROVIDENCIA
El canónigo chileno Don José Cortés Madariaga abandona  Caracas y se une a los corsarios de Aury en la isla Santa Catalina. Aury y Cortés de Madariaga son dos hombres corajudos  del mismo temple y la misma fibra que sueñan con la libertad de América; su objetivo es derrotar a las fuerzas españolas de  Panamá para establecer allí un gobierno republicano que sea el eje entre el centro y el sur del continente. En vano solicitan el apoyo de  la Nueva Granada; entonces Cortés de Madariaga, por sí y ante sí, asumiendo el carácter de Ministro Plenipotenciario de los Estados Unidos de Buenos Aires y Chile, nombra a Luis Aury gobernador del archipiélago  y hace ondear en sus islas el  pabellón de Buenos Aires .
Aury ataca el  Castillo de San Felipe en el golfo de Honduras y se apodera de un valioso armamento; al  conocer el triunfo de Bolívar en Boyacá envía de inmediato una misión a Santa Fe de Bogotá para poner su flota y a San Andrés y Providencia bajo el auspicio granadino, pero Bolívar le cierra las puertas diciéndole  que no necesita piratas en sus filas. Unos meses después del amargo e injusto rechazo,  el Libertador, presionado por Santander,  admite a Luis Aury en la marina colombiana, pero solo con el grado de capitán de navío, lo que obviamente no aceptó el  amo y dueño de las aguas colombianas en el Caribe.
El 30 de agosto de 1821  Aury  cayó del caballo en un paseo por la isla Catalina y falleció de inmediato: sus hombres le rindieron todos los honores y lo sepultaron allí en la fortaleza Independencia construida por Codazzi; el gobierno del  archipiélago quedó en manos de los oficiales franceses que en  reunión del 23 de junio de 1822,  proclamaron su adhesión a la Constitución de Cúcuta y pusieron a  las islas de San Andrés, Santa Catalina, Providencia y Los Mangles bajo la jurisdicción de Cartagena. Los oficiales corsarios se unieron a las tropas colombianas y ayudaron a consolidar la independencia en tierra firme, entre ellos se recuerda al notable geógrafo Agustín Codazzi y  al edecán de Bolívar Perú de La Croix, conocido por las Memorias de Bucaramanga. .
Luis Aury navegó bajo las banderas de Méjico, Nueva Granada, Río de la Plata y Venezuela. Sin ese “pirata”  repudiado por Bolívar, e ignorado en nuestros textos de historia, el archipiélago de San Andrés y Providencia no sería colombiano, tendría pabellón jamaiquino o  hubiera caído en las fauces abiertas  de los Estados Unidos.
*