viernes, 3 de febrero de 2012

PRECURSORES DEL DEPARTAMENTO DE RISARALDA


Alfredo Cardona Tobón   *
El primero de febrero se celebra otro aniversario  del departamento de Risaralda, recordamos a  Gonzalo Vallejo, a Cástor Jaramillo Arrubla,  a Camilo Mejía Duque, a Alberto Mesa Abadía y a otros distinguidos personajes que en 1967 vieron concretada una obra que costó tantos desvelos; pero  nos olvidamos de la historia larga, de una lucha que  ciertamente no empezó en tiempo reciente, pues  sus orígenes se remontan a principios del siglo pasado.

TODO EMPIEZA CON LOS CAUCANOS
Al tiempo que los gringos aseguraban el atraco de Panamá, algunos apátridas del Cauca  quisieron adherirse al istmo; ante tal situación el  gobierno  apoyó la creación de Nariño y luego dio vida al departamento de Caldas para mermarle poder al enorme departamento sureño
 Desde décadas atrás la provincia paisa del sur con capital en Manizales había tratado inútilmente de separarse de Medellín,  pero ese afán no lo tuvieron las provincias caucanas de Marmato y Robledo que siempre se mantuvieron ligadas a Popayán:

Cuando se creó Caldas hubo resistencia en Riosucio, capital de la provincia de Marmato, cuyos dirigentes no querían depender de los manizaleños; en Pereira  hubo voces de protesta como la de Don Alcides Campo, que como buen caucano se opuso a la separación. Sin embargo poco pudo hacer don Alcides  ante los empresarios antioqueños  que movilizaron sus peones y artesanos para armar un tremendo bochinche frente a su casa pidiendo su cabeza y la expulsión de la localidad.
Una vez creado Caldas, el descontento fue en aumento por  la manera absolutista como los manizaleños manejaron el nuevo departamento y sobre todo  la familia Gutiérrez que monopolizaba el poder.
LOS MOVIMIENTOS SEPARATISTAS
El dos de junio de 1921  el Doctor Ramón Herrera fundó en Santuario  el periódico  “Guante Rojo” para trabajar por los intereses liberales y por  la creación del departamento del Quindío con capital en Pereira. Sus ataques eran violentos: en  la edición No. 3, por ejemplo, el Doctor Herrera acusaba a  Manizales de absorber  los presupuestos de los municipios de  Santuario, Apía y Belén sin dar nada a cambio.
También hubo  inconformismo con la dirigencia manizaleña en el territorio  segregado al Tolima;  el tres de febrero de 1928   se reunió una Asamblea provincial en Manzanares para proponer la creación del departamento de Herveo con capital en Honda. Los delegados se pronunciaron contra la “rosca”  de los Gutiérrez, que según ellos, tenía atrapado al departamento de Caldas.
Los movimientos separatistas continuaron; en Marzo de 1930  se reunió en Montenegro una convención de delegados del Quindío y de la provincia de Marmato, para establecer un plan de defensa de sus intereses y propiciar la creación de un departamento sin la coyunda manizaleña. El Doctor Eudoro Galarza, director del  periódico “La Voz de Caldas”  escribió refiriéndose a los acontecimientos: “ …tratar de oponerse  a esa iniciativa es contribuir a realizarla, porque el pueblo nuestro lleva en el alma un raro sentimiento de heroísmo por las batallas de la contradicción”.
PEREIRA TOMA LA INICIATIVA
El 30 de junio de 1936 Pereira  propuso la creación de un departamento formado por  las antiguas provincias caucanas de Robledo y Marmato que comprendían 24 municipios. Una comisión constituida por Sixto Mejía, Luis Eduardo Ochoa y Ernesto Arango Zea recorrió las antiguas provincias caucanas interesando a los concejos y motivando a la ciudadanía.
Ernesto Arango Zea organizó una gran convención en el puerto de La Virginia, adonde asistieron delegaciones de casi todos los municipios del occidente de Caldas .Tras ardua lucha, la comisión pereirana consiguió la adhesión de los municipios de Calarcá, Montenegro, Salento, Belalcázar, Belén, Pueblo Rico, Balboa, Santuario y Apía; se mostraron adversos a la separación de Caldas los distritos de Anserma, Riosucio, Armenia, Santa Rosa, Risaralda, Quinchía y Mistrató y se mantuvieron neutrales  Supía, Marmato, Pijao, Quimbaya, Circasia y Filandia.
El senador  Pedro Juan Navarro tomó la  vocería de los separatistas   en el Congreso de la República. La Constitución exigía la aprobación de las dos terceras partes, lo que no se logró por la furibunda oposición de Armenia, que aspiraba a ser capital y por la enconada repulsa de Santa Rosa de Cabal  que tenía serias divergencias de límites con su vecina Pereira.
Después del descalabro separatista en el Congreso, los dirigentes manizaleños  declararon  persona no grata al dirigente  Ernesto Arango Zea y bloquearon  todas sus actividades profesionales.
FLORECE LA ILUSIÓN

Treinta y un años más tarde los acontecimientos políticos hicieron posible la creación del departamento del Quindío con capital en Armenia. Poco después Pereira aglutinó varios municipios de la antigua provincia de Marmato y dos de la antigua provincia caucana de Robledo y también creó su departamento.
En el caso de Risaralda la repartición territorial no consultó los intereses ni los deseos de la ciudadanía: Riosucio quería ser risaraldense y quedó en Caldas, Viterbo y Belalcázar, por obvias razones geográficas, debían haber quedado bajo el ala pereirana y están en Caldas y para retener los votos liberales de Quinchía, se cambio por el municipio de Anserma..
En la actualidad los tres departamentos que conformaron el Viejo Caldas son tres secciones patrias que individualmente no tienen  peso en las decisiones colombianas, se triplicó la burocracia y se aumentó la pobreza. Las tres capitales crecen, pero los municipios están decayendo y se están despoblando.

No existen proyectos de alto alcance ni dirigentes con visión..El poder cafetero se le cedió a Antioquia y al Huila... en realidad después de cincuenta años de la disgregación de Caldas no es mucho lo que se pueda celebrar. 

lunes, 30 de enero de 2012

RAFAEL DÍAZ MORKUM

ENTRE LA HISTORIA Y LA LEYENDA

Alfredo Cardona Tobón



Combatientes colombianos y venezolanos de la columna liberal comandada por el general José María Ruiz  se atrincheraron en Enciso, un  pueblito santandereano sobre una pequeña planície, y esperaron tras las cercas de piedra de los alrededores,el ataque de los conservadores.

El general Reyes  venía a marcha forzada para impedir que se unieran a otra fuerza liberal que marchaba desde  Miraflores en Boyacá. A las seis de la mañana del 14 de abril de 1895  Reyes alcanzó a la tropa del general Ruiz en  Enciso y de inmediato atacó las posiciones enemigas; los liberales no contestaron el fuego, esperaron que las tropas de Reyes se acercaran para establecer un combate cuerpo a cuerpo, pues sin municiones, era la única forma en la que podrian tener alguna posibilidad de triunfo.

El riosuceño Rafael Díaz Morkum con los hombres bajo su mando frenó a filo de machete la primera oleada gobiernista,  pero fue imposible repeler el silguiente ataque: la gente de Reyes penetró por los flancos y montó una ametralladora en la plaza,  cuyo tableteo letal barrió las bocacalles cercanas.

El coronel Entrena, un venezolano jefe de la policía de San Antonio del Táchira,  salió a galope de las trincheras y enlazó la ametralladora tratando de arrastrarla hasta las posiciones de los rebeldes, una lluvia de plomo acribilló al jinete cuya sangre se mezcló con la del caballo destrozado para teñir de rojo la fuente de la plaza .

Los macheteros liberales retrocedieron  palmo a palmo, chamba a chamba, mientras el humo de los cañaduzales incendiados se sumaba a los  fogonazos de las armas de fuego de las tropas del gobierno. De nada valió el empuje y la bravura, al fin hubo que capitular, Enciso quedó alfombrado con 400 cadáveres liberales y unos 200 conservadores, muchos fueron capturados y unos pocos escaparon hacia hacia San Miguel y Macaravita.

Rafael Díaz Morkum salió por Venezuela con rumbo a  Panamá.; meses después llegó a Nueva York, donde se unió a la expedición cubana del  general Roloff que zarpó hacia la isla antillana a luchar por la libertad de la Isla. Bajo las órdenes de Maceo el riosuceño emprende la campaña de Oriente. Por testimonios de parientes y ancianos copartidarios se  supo que combatió en Las Villas, en Mal Tiempo, en Punta Brava y en  Marianao.

LAS AVENTURAS DE RAFAEL

Rafael salió de Riosucio siendo muy joven y en  Buga se dedicó al comercio y a cuanta rebelión  o alboroto propiciarons sus copartidarios en esa época tormentosas; fue el menor de cuatro  hermanos y el único liberal de la família, el hermano mayor era Clemente Diaz, notable conservador  caucano y  Tomás, otro de sus hermanos, fue un valeroso militar conservador que se enfrentó a Rafael en el combate de  Partidas en las afueras de Ansermaviejo.

Despues de la dura experiencia en la guerra de 1895 y su  participacion en la liberación de Cuba, Rafael se unió a las fuerzas liberales del Chocó en la guerra de los Mil dias.Con reclutas de San Pablo,  Diaz Morkum intenta establecer una cabeza de puente en las riberas del río Cauca donde operan las guerrillas liberales de Manuel Ospina. El 4 de enero de 1900  ataca y saquea la población de Apía y de inmediato se dirige  a Ansermaviejo  y situa sus hombres en las cercanías de la aldea, en espera de las guerrillas quinchieñas de Zoilo Bermúdez.

Los quiinchieños tardan en llegar y desde Riosucio  los  gobiernistas envian tropas comandadas por Tomás Díaz Morkum para hacer frente a los rebeldes, al acercarse el refuerzo los ansermeños atacan y la tropa liberal  se envuelta entre dos fuegos. Con hambre y sin mayores recursos la gente de  Rafael Diaz Morkum retrocede. Cuando llegan los refuerzos de Zoilo Bermudez ya es muy tarde, muchos liberales  han muerto y el resto cae prisionero. Rafael Diaz escapa con algunos combatientes hacia las  selvas del Chamí.  

LA CAMPAÑA ENEL SUR

En el sur del Cauca los liberales llevan la peor parte. Las fuerzas  conservadoras vencen al general Avelino Rosas y lo asesinan vilmente. El general revolucionario Emilio Bustamante cruza la frontera ecuatoriana y con el apoyo del  presidente alfaro organiza una columna de   300 veteranos que se unen a Benjamín Herrera, quien con apoyo centroamericano, ha tomado la ofensiva en el  Pacífico y se apodera de Tumaco, El Morro y Barbacoas.

Rafael Díaz Morkum, con el grado de general,  encabeza los ataques. Era el hombre a quien le encargaban los asaltos y las cargas a machete. como narra  Lucas Caballero en sus Memorias:  “Era el combatiente que por entre lo más nutrido de las descargas pasaba ileso y a la cabeza de sus hombres llegaba a las filas enemigas con su peinilla en alto a infundir terror y desabandada en los contrarios”.

Después de controlar el litoral Pacífico, las fuerzas de Benjamín Herrera desembarcan en Panamá y el 23 de febrero de 1902 arrinconan a los gobiernistas en la llanura de Aguadulce. Nuevas tropas llegan a reforzar las posiciones conservadoras en tanto que Rafael Diaz y Lucas Caballero ocupan la cabecera del llano de Aguadulce y el riosuceño, con fecha del 8 de agostos de 1902, ataca con artellería las posiciones conservadoras, cuyas casamatas van cayendo como si fueran de papel.

Fue una carnicería infame, desde sus posiciones los liberales disparaban con modernos rifles y precisión matemática, parecía una galería de tiro o una cacería de conejos propiciada por los mandos burocráticos de Bogotá que desconocían del todo las circunstancias de la guerra.

El 25 de agosto los conservadores capitulan. Han consumido caballos y  todo lo que encontraron  para mitigar el hambre durante los duros días de asedio;  los  acosa  la enfermedad y la sed; les sobró valor y les sobraron  oficiales de escritorio ineptos para hacer frente a gente curtida en mil combates.
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La revolución toma el control de Panamá, del Chocó y de la costa del  Pacífico.  Es una guerra empatada, el gobierno está exhausto, los aliados centroamericanos han dejado solo a Herrera y el general Rafael Uribe Uribe ha capitulado  en la costa Atlántica. Aún operan  las guerrillas del Cauca y del Tolima y aunque el gobierno controla la mayor parte del país , ninguna de las partes combatientes tienen la  posibilidad de triunfo en una guerra  de desgaste..

El zarpazo gringo a Panamá es inminente. Los separatistas hacen arreglos con Estados Unidos  y Herrera, en aras de la integridad territorial, firma la paz con el gobierno. Despues del armisticio y  la entrega de armas, los  vencedores incumplen los pactos, apresan a  los dirigentes liberales  y  los  ejecutan sin misericordia.

 En 1904, después de la guerra de los Mil Días, Rafael Díaz Morkum se radicó un tiempo en Pereira donde compró un solar y la mitad de los derechos del salado de San Rafael  situado por los lados de la quebrada el Chagualo en Calarcá. Meses después confiere poder a Jesús Salazar para que lo represente en Pereira y se radica en Manaos, en el Brasil,  donde muere en 1913 a la edad de 40 años, en circunstancias desconocidas.

Rafael  reunió  lo mejor de los combatientes radicales del norte caucano. Tuvo el honor y la hidalguía del Negro Marín, el valor de  Felipe Ortiz, la temeridad de Zoilo Bermúdez, la impavidez ante el peligro de David Cataño... Fue un hombre que estalló en fuego como un meteoro y se desplazó por Colombia con la movilidad de un águila;  por eso,   al repasar su memoria se hace difícil, en muchos capítulos de su vida, desligar  la realidad  de la leyenda