sábado, 28 de enero de 2017

LA VEREDA DE SANTA TERESA EN PEREIRA




Alfredo Cardona Tobón

 

Información  tomada del documento sobre “Dinámicas Familiares veredales”  escrito por el sociólogo Alex Antonio Vanderbilt Martínez-  especialista en gestión y desarrollo comunitario  y docente universitario.




En 1957 Juan Crisóstomo Arias compró  una parte de la extensa finca Santa Teresa y  estableció con sus hijos nueve propiedades que sembró de café  Borbón y las repartió entre ellos. Este fue el principio de la vereda de Santa Teresa como una fundación  de la familia Arias proveniente de Antioquia.

Luego llegó Juan Sánchez que compró otro lote de la finca Santa Teresa y  lo sembró de café. Como se necesitaba quien ayudara a manejar las nueve fincas, Juan Crisóstomo Arias contrató a su  hermano medio  José Hernando González Arias, quien llegó a Santa Teresa con tres hijas y dos hijos y  al cabo de un tiempo adquirió  con sus ahorros un pedazo de tierra  en las cercanías.

En los años sesenta llegaron nuevos pobladores y en lo que fue la gran finca de Santa Teresa   se instalaron los  Jaramillo, Muñoz,  Gómez, Herrera, Parra, Caro, Torres y Ruiz…. todos ellos dedicados al cultivo del café.

La señorita Julia enseñó las primeras letras en la pequeña escuela y todos a una, como en los viejos tiempos de la colonización antioqueña, los vecinos se unieron para abrir caminos y comunicar los predios.

La solidaridad y la generosidad fueron valores que fundamentaron el desarrollo de Santa Teresa- Dice Otoniel  González, descendiente de uno de los primeros pobladores,  que “cuando alguien caía en desgracia la respuesta de los amigos y vecinos no se hacía esperar;  hasta donde fuera posible se le brindaba colaboración y si alguien no tenía la forma de socorrerlo, se hacía el puente con otra familia o amigos en la vereda y se solucionaba el problema.”

Pese a la cercanía de Pereira, la naciente comunidad de Santa Teresa fue elemental y autosuficiente en muchos aspectos: a las parturientas las atendían doña Herlinda  y doña Bersabé en tanto que  Epáfródito Serna  era el inyectólogo  y el curandero de la vereda.

Al frente de la Acción Comunal estuvo por muchos años Martín Muñoz. Aún  queda la vara donde colgaba la bocina para convocar a los vecinos a la apertura de caminos,   los eventos culturales, los  bazares y a los encuentros deportivos.

CAMBIOS DRAMÁTICOS

Santa Teresa como el resto del corregimiento de Morelia y gran parte de las zonas rurales del  Viejo Caldas fue un tapiz de cafetales bajo la sombra de los  guamos y churimos hasta  la entrada de la variedad caturro, que a libre exposición multiplicaba la producción de las fincas cafeteras. Se cambiaron las variedades Borbón, Maragojipe y Pajarito por caturrrales sin sombrío para el sol pleno aumentara los rendimientos.

Entonces todo cambió. Se fueron los pájaros y muchos insectos, el humus de los guamos  ya no protegió la tierra de la escorrentía  y los cafetos exigieron abonos y productos  químicos para  controlar las plagas. Con los caturrales los costos de producción se incrementaron,  se necesitaron más recolectores y a  muchos no les alcanzó  la plata para atender los cultivos que  en vez de grano grueso y pesado en las épocas de poca lluvia produjeron pasilla o grano de mala calidad.

En los años ochenta del siglo pasado apareció la roya que dejó sin hojas los cafetales y luego vino el cucarroncito de la broca; fue  el desastre, fue  como si las plagas de Egipto hubieran caído sobre Santa Teresa y  las veredas cafeteras.

CONSECUENCIAS

Los pequeños y medianos cultivadores fueron las  principales víctimas de la broca y de la roya que junto con los bajos precios llevó al  siguiente panorama:

-1- Reducción  de las áreas sembradas en café y su sustitución por cultivos de plátano, yuca, fríjol y maíz sin mercado asegurado y con precios fluctuantes, que en vez de ayudar a los labriegos los sumieron en una crisis más profunda.

-2- Cambio de cafetales por potreros. Una solución equivocada por la falta de  tecnología y recursos para una ganadería de establo.-

- 3- Venta de las fincas, pues los campesinos no podían sostenerlas y no les daban para atender las familias. Se presentó un éxodo del campo a la ciudad y numerosos cafeteros engrosaron  los cinturones de miseria de las grandes ciudades.

 

A la crisis del café se sumó el bum del narcotráfico. Aunque en Santa Teresa no hubo grandes cultivos de marihuana y coca,  varios lugartenientes de los capos del norte del Valle compraron tierras en la vereda y las llenaron de fastuosos quiscos, piscinas, canchas de futbol, jacuzzis, establos, caballerizas. Fueron fincas de ostentación, con caballos de paso y ganado de élite, cercas pintadas, autos lujosos y ninguna o escasa producción que asegurara trabajo a los vecinos pobres.

 

LAS FAMILIAS DE SANTA TERESA

 

Solamente quedan cuatro familias de tercera o cuarta generación, descendientes  de los fundadores. Son gente distinta a los ancestros, pues sus  expectativas  son diferentes a las de sus padres o sus abuelos.

 En la vereda hay actualmente  87 familias en 72  predios cuya extensión oscila entre una y 15 hectárea. Algunos se han fraccionado para ofrecer pequeños lotes de 10 metros por 20 metros.

Gran parte de los habitantes de Santa Teresa se movilizan diariamente a la zona urbana de Pereira donde desempeñan  labores en los almacenes, en la vigilancia, el transporte, ventas ambulantes o en  servicio doméstico y en oficios varios. Otros habitantes de Santa Teresa trabajan  en cultivos de tomate bajo cubierta en la vereda La Palma, en jardinería o como agregados en las veintiséis fincas de recreo y descanso.

El sector ha experimentado cambios drásticos en todos los sentidos: en el paisaje, en la economía y en la población; es una vereda con una comunidad heterogénea de nuevos residentes y una numerosa población flotante que llega y sale constantemente de las fincas de recreo.

Santa Teresa linda con el casco urbano y tiene todos los servicios de la ciudad; cuenta con el acueducto Cestillal-El Diamante, recolección de basuras y una vía destapada en buenas condiciones; no cuenta con alcantarillado sino con pozos sépticos y no tiene problemas en en cuanto a la educación pues  están muy cerca los colegios del barrio San Joaquín.

 

miércoles, 25 de enero de 2017

UNA INVITACIÓN DE DON ALEJANDRO URIBE


 






UNA INVITACIÓN   DE DON ALEJANDRO URIBE






A LOS LIBERALES DE SANTUARIO-

En esta invitación hecha a mano y entregada personalmente a centenares de liberales de Santuario en el Viejo Caldas, vemos el enfrentamiento entre el liberalismo y el clero durante le época de la Regeneración  conservadora que se extendió de  1886 a 1930.

Don Alejandro Uribe militaba en las filas del radicalismo liberal, era el dirigente de mayor prestigio en Santuario y un hombre culto y cívico que alcanzó la dignidad de senador, descalzo y de poncho, aunque no ocupó tal posición que dejó en manos de Oscar Velez Marulanda.

Al final se agrega  una protesta de un ciudadano conservador, que deserta de su partido y se adhiere al liberalismo. Los dos documentos nos ilustran sobre la situación política en la región en el ocaso del régimen conservador y abonó la violencia que ensangrentó a Santuario y municipios vecinos en décadas posteriores.

DOCUMENTO – Archivo personal-

EL 25 DE JUNIO habrá una reunión de liberales con el fin de elegir nueva Junta.  Se invita a todos nuestros copartidarios a fin de que dicha reunión sea lo más numerosa posible, para que efectivamente puedan llamarse los electos, genuinos representantes del liberalismo santuareño.

A los liberales sencillos, que todavía se asustan con los insultos y anatemas de los curas políticos , se les excita de manera especial a que concurran sin miedo a nada ni a nadie, pues ya es tiempo de convencernos de que nuestro enemigo común acosado como está  por la opinión pública y por las ráfagas de progreso que rondan nuestras fronteras resueltas a invadirnos y no  teniendo más baluartes que el púlpito y el confesionario, se empeña en sugestionar a los frailes para que al menos le prolonguen la agonía unos días más.

 Además debemos creer una vez por todas que el liberalismo colombiano como el del resto del mundo es cristiano, y lo es porque además admira y venera la memoria de Jesús, primer apóstol de la Democracia, quien fue vilmente asesinado precisamente por haber pedido para el género humano Libertad, Igualdad y Fraternidad, bellas y sublimes palabras que sintetizan nuestro credo político.

Es cristiano, repetimos,  y por lo mismo no  doblega la cerviz  voluntariamente ( solo con hachuelas) ante los gamonales del hábito o levita,  porque estos encarnan el despotismo donde quiera que existan; los desprecia porque los cree descendientes de los verdugos del Calvario y los califica así,  porque muchísimas veces   han hecho lo mismo (  bastará la inquisición como ejemplo?), con los que han combatido la tiranía   que  ellos implantan donde quiera que desgraciadamente gobiernan.

Concurrid, pues el día señalado, dejando las vacilaciones y temores a un lado y no perdáis de vista que estamos en la alborada de esta odiosa y larga noche regeneradora, pues los negros nubarrones con que han oscurecido nuestro horizonte patrio, están para disiparse al calor vivificante de la grandiosa idea Liberal.

Réstanos una explicación que creemos necesaria respecto a nuestras diferencias con el presbítero  doctor Gutiérrez, no para defendernos porque nos llama herejes y ateos, porque eso en nada nos afecta, sino para que el pueblo sepa  de una manera cierta el origen de todo lo ocurrido., el mencionado presbítero, propuso a la Corporación Municipal, por conducto de uno de sus miembros que entronizaran el Corazón de Jesús en su salón de sesiones  y nosotros consecuentes con lo dicho anteriormente y teniendo de Cristo un concepto  muchísimo más elevado que quienes nos censuran,  dimos nuestro voto negativo a la proposición.

Nadie ignora que las iglesias se construyen para colocar y venerar santos y que estos también pueden colocarlos quien así guste: en su hogar, lugar mil veces más sagrado que todos los templos, incluyendo al Vaticano. Por eso vimos y veremos mal el que se lleven imágenes como la de Jesús a las oficinas públicas, en donde pueden estar expuestas a mil irreverencias

Esto ha sido todo. Ni más ni menos.

Junio 17 de 1921

Alejandro Uribe.

 

PROTESTA[1]

Yo  Leonidas Londoño P, natural de Salamina y vecino de Santuario, Caldas, por  espontánea voluntad y libre de toda sugestión, hago la siguiente declaración:

Conservador de nacimiento he sido desde mi infancia y por el predominio de mis ideas viejas he luchado en todo terreno.

Hoy cansado de contemplar tanta injusticia de ver que en todas partes  solo imperan los abusos; que los encargados de administrar justicia son amenazas sociales,  que los ciudadanos carecen de garantías ; que la ruina y la postración en que hoy se encuentra esa desventurada Patria, solo se debe al partido conservador;  y finalmente que mis ideas de hoy están profundamente distanciadas de las que antes profesaba, hago desde hoy solemne y pública protesta de ser conservador y me afilio de todo corazón al Partido Liberal.

Puede este partido contar con un nuevo amigo, que está resuelto a sacrificarse en defensa de sus santos ideales.

En testimonio de lo expuesto, firmo la presente ante testigos en Apía a dos de abril de   1915

Leonidas Londoño

Testigo Ricardo Efraim Eastman

Testigo Jesús M.Orrego





[1] - Periodico Pandón Rojo.  Abril de 1915